Honestidad brutal
Una vez más, Emir Kusturica aterrizó en la Argentina con su The No Smokin Orchestra. El cineasta serbio, que brindará una serie de shows, es un conocido de este lugar en el mundo. Ocurre que en 2008 estrenó un documental sobre la vida de Maradona. “¿Por qué quise contar su historia? Es tan simple como que él es verdaderamente precioso, un hallazgo. Quién puede imaginar que encontrará un jugador de fútbol que, además, tiene opinión política formada y fundada. ¿Si hubiera elegido a Beckham, de qué podría haber hablado?”, comentó Kusturica este domingo, en un reportaje con la revista 7 Días. Su cinta, grabada durante tres años, devolvió escenas y momentos maravillosos del Diez. Frases célebres para su interminable manual. El broche, sin dudas, es su confesión final. Un arrepentimiento total sobre su adicción a la cocaína. Pasen y vean. Honestidad brutal.
Un canto a la discriminación
Por Gabriel Tuñez (*)
“No a la discriminación y sí a la inclusión”, se lee en una bandera extendida en lo alto de la tribuna Centenario del Monumental. La frase lleva una firma de tres letras: HUA, las siglas de Hinchadas Argentinas Unidas, una agrupación integrada por barras bravas de diferentes clubes que se conformó en 2010 para viajar al Mundial de Sudráfrica. En el césped, el seleccionado argentino apenas empata frente a Bolivia por las Eliminatorias. Los nervios empiezan a ganar al público cercano a la bandera, que no sólo cuestiona a los jugadores dirigidos por Alejandro Sabella, sino que también arremete contra los “bolitas”. El término despectivo y discriminatorio que se utiliza para agredir a los inmigrantes bolivianos en el país.
A sus pies rendido un balón
A los 85 años, el hombre vive para contarla. Puede decir, por ejemplo, que Cien años de soledad ya se puede encontrar en plataformas y librerías digitales. Y también, que Memoria de mis putas tristes llegará a las pantallas de cine. Se trata de dos broches exitosos en vida con recorrido por Colombia y otros puntos de la aldea global. Con amigos como Fidel Castro y polémicas con su colega Mario Vargas Llosa. Y un momento eterno al que le puso letras en su crónica El Juramento. Un momento en el que Gabriel García Márquez, el personaje de este post, se rindió a “esa religión dominical del fútbol”. “El primer instante de lucidez en que caí en la cuenta de que estaba convertido en un hincha intempestivo, fue cuando advertí que durante toda mi vida había tenido algo de que muchas veces me había ufanado y que ayer me estorbaba de una manera inaceptable: el sentido del ridículo. Ahora me explico por qué esos caballeros habitualmente tan almidonados, se sienten como un calamar en su tinta cuando se colocan, con todas las de la ley, su gorrita a varios colores”.
Cerrá el micrófono
“Fue una vergüenza. Espero olvidar pronto esta anécdota”. Lo aseguró Claudio Borghi, a la hora de referirse al escándalo entre Chile y Ghana. Ocurre que el entretiempo del amistoso, jugado en Filadelfia, duró más de media hora. ¿Qué pasó? Los futbolistas africanos se molestaron con su DT, el serbio Goran Stevanovic, y comenzaron una larga discusión en el vestuario. Insultos por aquí. Insultos por allá. Y lejos de ese cruce, el descanso también dejó un momento imperdible de dos periodistas chilenos. Por un micrófono abierto, la audiencia escuchó el diálogo íntimo y divertido entre Dante Poli y Claudio Palma. “Me cagó el peluquero, me voy a tener que cortar con otro, me cagó el conch…”, lamentó Palma en el entretiempo. “Si te queda bien el corte”, respondió Poli en tono irónico. Y sin aguantarse esas palabras, su compañero cerró: “¿En serio?”. “Bien como el pico”.
El gen argentino
Malvinas. Un lugar en el mundo, el lamento de una guerra incomprensible y las palabras cruzadas entre la Argentina y Gran Bretaña. Como hace 30 años, el reclamo por la soberanía de las islas está instalado en los gobiernos de ambos países y los foros internacionales. Y al mirar por el espejo retrovisor, el recuerdo es inevitable. Golpea el inconsciente colectivo. Hubo 24 horas en las que un resultado futbolero y el desfile de los soldados se unieron en postales de tristeza. Lágrimas en España y Malvinas. Nocaut psicológico de un pueblo. En su libro La Patria Transpirada, Argentina en los Mundiales, Juan Sasturain retrató este escenario como pocos escritores. Su descripción del gen argentino es perfecta. Conmovedora. Pasen y lean. Lee el resto de esta entrada
De traje, galera y bastón
“El fútbol es una patria instántea”. La pluma de Daniel Samper traza esas palabras en el libro Cuando nunca perdíamos, 15 miradas sobre el Barcelona. Y destaca, con sabiduría, que el “aficionado a un equipo ya no está solo en el mundo. Pertenece a algo”. El Flaco Spinetta, que murió hace horas nomás, a los 62 años, sentía la vida color de River. Era habitante de esa patria y defensor de un ADN pelotero de alto vuelo. Aquel de los setenta, con los jugadores del Millo dibujados con galera, traje y bastón. Ese de Jota Jota, Merlo y su Capitán Beto. Poeta en sus letras y su mirada futbolera, el Flaco sacaba pecho años atrás por ese estilo de juego. Y en una entrevista con el diario Crítica, dejaba esta sentencia eterna. Inmortal. “Si River juega bien, me encanta, porque cuando gana, no gana de pedo. Gana porque juega bien. De pedo, a veces, le han ganado. Cuando gana, River gana con todo. Lo único que falta es que nos caguemos también en eso”.
El arco de Noel
Se oye ruido de música en el inconsciente de Noel Gallagher. Y también, hay sonido de pelota. El ex cantante de Oasis recorre la vida con su cuerpo pintado de celeste y blanco. Fanático de Manchester City y devoto de Mario Balotelli, se anima a analizar los jugadores de los citizens. Allá por octubre pasado, elogió a la sociedad Tevez-Kun Agüero. “Son impresionantes, tienen que ser titulares. Me vuelan la cabeza, son como Lennon y McCartney”, aseguró en una entrevista con el suplemento Sí. Su pasión futbolera, como se ve, rompe el termómetro al hablar del City. Aunque, también, sube varios grados al mencionar a las leyendas de la redonda y sacarle polvo a su recuerdo de los mundiales. Lo deja en claro en esta entrevista con el periodista Miguel Simón para la cadena ESPN. Pases profundos en cada respuesta. Y varios tiros con destino de arco. El arco de Noel.
¿Me firmás un autógrafo?
Jeans rotos, campera agujereada, ojos con delineador, aritos… El look ochentoso de Martín Palermo tenía una clara influencia: Soda Stéreo. En esos tiempos, Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti eran ídolos de póster y su música sonaba en los oídos de aquel adolescente con sueños de jugador. Y su fanatismo por la banda alcanzó su éxtasis en el verano de 1986 en Santa Teresita. Durante un mes, según contó el periodista Cristian Grosso en el libro Futbolistas con Historia (s) de Selección, el Titán trabajó como tarjetero de la discoteca Vabieka. Todo para conocer a los integrantes de Soda Stéreo, que la noche del 17 de enero de ese año se presentaron en el boliche. Una mano anónima le abrió la puerta de los camarines y, al fin, los tres músicos le dejaron su firma en un cuaderno. El tiempo pasó y aquel chico que veraneaba en la Costa se vistió de famoso gracias a sus goles legendarios. Tanto, que alguien se acercó, tocó su espalda y le pidió un autógrafo. Era Gustavo Cerati.



